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Imágenes


    SANTÍSIMO CRISTO DEL HUMILLADERO

             Se trata de un Crucificado de dimensiones menores que las naturales, de una belleza y calidad artística espectaculares, pues sobrecogen la expresión de dolor extremo contenido en el momento de la expiración y los detalles como la corona de espinas o la sangre saliendo a borbotones del costado de la imagen. La talla presenta similitudes con el Cristo de la Peña de Casar de Cáceres.

             Es una obra de autor anónimo que fue tallada muy a finales del siglo XV o principios del XVI, pues se observan en ella algunos elementos de transición entre el gótico tardío y el arte renacentista. Si, por un lado, persisten rasgos antiguos en la anatomía de la imagen, por otro hay elementos que demuestran una renovación artística, como el perizoma y la serenidad expresiva.

             Esta imagen presidía desde muy antiguo la ermita del Humilladero, propiedad de la Cofradía de la Vera Cruz, derruida en 1903 para construir una fábrica de harinas. Estando en su primitiva ubicación recibió una bula pontificia por la que se ganaban mil quinientos días de indulgencia por cada Misa que en su altar se dijese, mandase decir o se oyese en los días de la Cruz, Resurrección, San Francisco, San Juan y Espíritu Santo. Fue restaurado en varias ocasiones: por Francisco Mendo Montejo en 1674 y por Francisco Antonio Tallo en 1753, por ejemplo.

             Parece que a principios del siglo XX la imagen fue trasladada a la ermita del Espíritu Santo, situándose en un altar en el lado del Evangelio, donde recibió culto hasta que se trasladó al altar mayor en el segundo tercio de dicha centuria (como consecuencia de la retirada del retablo del templo), donde se encuentra actualmente.

             Cuando se refundó la Cofradía en 1950 fue conocido con el nombre de Santísimo Cristo de la Buena Muerte o Santísimo Cristo del Espíritu Santo. Durante siglos nuestra Cofradía rindió culto al Cristo del Espíritu Santo, un Crucificado del siglo XVII que fue llevado a la iglesia de San Mateo tras la Guerra de la Independencia, donde corona el retablo, el cual terminó denominándose Cristo de la Buena Muerte. Conocido el error en la advocación, la Cofradía volvió a denominar Cristo del Humilladero a su titular tardogótico.

             En 1970 dejó de procesionar debido a su delicado estado de conservación, y fue sustituido por otro Crucificado, de factura moderna, que actualmente es conocido como Santísimo Cristo de la Preciosa Sangre. Restaurado por Gracia Sánchez-Herrero Rosado, Ángeles Penis Rentero y Fátima Gibello Bravo en 1990, salió de nuevo a las calles de Cáceres en la Semana Santa del año siguiente. Foro Restauraciones intervino levemente en la imagen en 1998 y en 2007.


 
   
    SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA CORREDENTORA

             Esta Dolorosa inspirada en la obra de Francisco Salzillo fue tallada en 1960 y donada a la Cofradía por Venancio Rubio Criado, escultor cacereño y hermano de la misma (nombrado «honorífico» por este motivo). El 22 de marzo de 1961, el entonces obispo de Coria-Cáceres, don Manuel Llopis Ivorra, autorizó el culto de esta imagen en el monasterio de San Francisco el Real. Más tarde fue trasladada al templo del Espíritu Santo, donde recibe culto en un altar del lado de la Epístola, delante de un dosel en terciopelo granate con la «M» mariana, confeccionado en 2001 en los talleres de bordado de la Cofradía de la Vera Cruz de Mérida (Badajoz). Como curiosidad cabe decir que desfiló bajo palio entre los años 1982 y 1989.

             La expresión de la Virgen es de imploración al cielo, suspirando con las manos abiertas, en cuyas uñas se aprecia una policromía rosácea. Fue restaurada en 1998 y en 2010 por la empresa cacereña Foro Restauraciones.

             María Corredentora tiene varios mantos (de terciopelo granate, verde brocado en oro o de damasco azulón con forro de raso blanco). El manto con el que sale en procesión fue bordado en hilo de oro sobre terciopelo granate por Asunción Silos, Dolores Landecho y Eduarda Romero, hermanas de la Cofradía. En su ajuar se custodian, bordados en hilo de oro sobre tisú, raso o de chantilly granadino, entre otros, varios vestidos, sayas y tocas de sobremanto. Igualmente, posee distintos pañuelos, rosarios, anillos y otras piezas de orfebrería y platería (ánforas, candelabros de cola, etc.), así como cinco coronas o diademas, entre ellas una de Lorenzo Llanos (Cáceres) de 1992, una de Manuel de los Ríos (Sevilla) de 1998 y otra adquirida en una orfebrería hispalense en 2016, que fue donada por los miembros de la Banda de Cornetas y Tambores «Santísimo Cristo del Humilladero» con motivo del XXX aniversario de la formación musical. El Grupo Joven de la Cofradía le regaló, en 2017, un puñal.

             En 2009 estrenó candelería y un nuevo trono de alpaca con medallones dorados, donde se observan las efigies del apostolado. Fue adquirido en Jerez de los Caballeros (Badajoz) a la Cofradía del Ecce Homo y realizado por el eminente orfebre sevillano Jesús Domínguez Vázquez, Premio Nacional de Artesanía en 1957 y 1968, con las técnicas de abultado y cincelado.

             Al año siguiente celebró el quincuagésimo aniversario de su talla, cuando tuvo lugar, entre otros actos, una salida procesional extraordinaria con la imagen.


 
   
    SEÑOR DE LA COLUMNA

             Esta imagen es el primer Jesús atado a la Columna barroco realizado en Sevilla. El 22 de junio de 1655 el cacereño Francisco Carrasco firmó un contrato con José de Arce por el que este se comprometía, en el plazo de tres meses, a entregar la imagen policromada y en un cajón para transportarla a Cáceres, importando 133 pesos de plata de a ocho reales cada uno. El 27 de enero de 1656 el padre del alférez Francisco Carrasco la dona, en su nombre, a la cacereña Cofradía de la Vera Cruz, en un acto que tuvo lugar en la ermita de San Benito (actual ermita de la Paz). Desde entonces abrió el desfile de la Vera Cruz, aunque en algunas ocasiones ocupó el lugar situado entre la Oración en el Huerto y la Virgen del Buen Fin.

             El Señor de la Columna recibía inicialmente culto en una ménsula junto a la Virgen de la Salud o de las Candelas, aunque más tarde fue trasladado al altar del Cristo de la Encina. En 1775 al Señor de la Columna se le incorporan unos fariseos realizados en Trujillo (Cáceres). La imagen fue restaurada a finales del siglo XVIII.

             En 1913 la Ilma. Sra. Dña. María Justa de Carvajal y López-Montenegro, VIII condesa de los Corbos y posterior VI marquesa de Camarena la Real, regala a la Cofradía de la Vera Cruz el paso de la Flagelación. La imagen de José de Arce no fue muy bien tratada y terminó abandonada en el piso superior de la antigua casa del ermitaño, anexa al templo del Espíritu Santo. En ese lugar permaneció durante años, en un estado de conservación lamentable y habiéndosele causado irreparables daños.

             En 1990 hubo un intento por parte de la Cofradía por procesionar el Señor de la Columna, pero no fructificó. Felizmente, en 1995, las cofradías del Humilladero y de la Vera Cruz (propietaria de la imagen) acuerdan que la primera pueda procesionarla en la noche del Jueves Santo, y en ese año fue restaurada por Venancio Rubio Solana, hijo del escultor de María Corredentora y hermano de la Cofradía. Aunque ya formaba parte de la procesión, se celebró un acto de bendición y coronación de la talla el 16 de marzo de 1997, cuando recibió unas nuevas potencias de plata procedentes de la fábrica de Lorenzo Llanos (Cáceres). Más tarde, en 2001, la Cofradía compró unas potencias doradas a Orfebrería Andaluza (Sevilla). La imagen es nuevamente restaurada en 2004, esta vez por la empresa Foro Restauraciones.

             El 1 de marzo de 2008 nuestra Cofradía firmó un acuerdo con la de la Vera Cruz por el que esta nos cedía la imagen durante veinticinco años renovables, hasta el Jueves Santo de 2033 incluido. Al acto asistieron todas las cofradías de la ciudad, que rubricaron el documento como testimonio histórico de su existencia.

             En 2014 la Cofradía adquirió en Granada un Romano tallado en 1988 por José Ovando Merino, que acompaña al Señor de la Columna en su paso procesional desde el año siguiente.

             Su lugar habitual de culto está en un pequeño altar al lado del Evangelio de la parroquial del Espíritu Santo ante un dosel en terciopelo granate con el escudo de la Cofradía, bordado por la Cofradía de la Vera Cruz de Mérida (Badajoz) en 2001.


 
   
    SANTÍSIMO CRISTO DE LA PRECIOSA SANGRE

             Se trata de un Crucificado de tamaño natural adquirido por la Cofradía en 1970 a la casa Imaginería Religiosa Serquella, en Olot (Gerona). Representa a un Cristo muerto, aunque puede destacarse, no obstante, la hermosura de su rostro.

             En un primer momento sustituyó al titular e histórico Cristo del Humilladero con la misma advocación debido al mal estado de conservación de la talla tardogótica. En posición vertical desfiló durante veinte años, hasta 1990.

             La Junta General de la Cofradía propuso en su sesión del 2 de abril de 1992 que la imagen no se abandonara y que se incluyera en el Vía-Crucis que la Hermandad realizaba el Lunes Santo, lo cual no pudo llevarse a efecto.

             En 1999 la Cofradía decide organizar otro desfile procesional: un Vía-Crucis el Miércoles Santo. Inclinada, la imagen adquirida en Cataluña desfiló en ese día ya bajo una nueva advocación: Santísimo Cristo de la Preciosa Sangre, lo cual agradó mucho a los religiosos del mismo nombre asentados en Cáceres.

             La empresa Foro Restauraciones intervino en ella en 2005. Cuatro años más tarde estrenó unas nuevas potencias y se empezó a realizar un Traslado Procesional con esta imagen, el Viernes de Dolores, desde su lugar de culto hasta el de salida de su procesión: el templo del Buen Pastor.

             Su lugar habitual de culto está a los pies de la iglesia del Espíritu Santo, en el muro del Evangelio, ante un dosel en terciopelo granate y con el anagrama «INRI» bordado en oro, confeccionado por el hermano don Florentino Merchán García.


 
   
    ROMANO

             El escultor José Ovando Merino talló la imagen de este Romano en Cádiz en el año 1988. Trabajó con el celebérrimo y prestigioso imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci, siendo discípulo directo suyo. La Cofradía adquirió la imagen en Granada en diciembre de 2014. De unas dimensiones iguales que las naturales, la obra está realizada en madera de cedro policromada.

             Tiene una pierna adelantada sobre la otra, y son magníficos algunos detalles como las venas y los pliegues de los ropajes. La talla del pelo y de la barba dan claras notas de maestría y de realismo. La cabeza está erguida y la mirada hacia arriba. La policromía ofrece unas vestiduras muy vivas, con detalles dorados; la imitación al cuero es sobresaliente. Procesiona con un casco de latón dorado con plumas blancas, un brazalete en la mano derecha, una capa de terciopelo granate y un flagrum con mango de madera y flagelos en cuero.

             La talla fue restaurada por la empresa Foro Restauraciones en 2015, año en que se estrenó junto al Señor de la Columna en su paso procesional del Jueves Santo. En 2017 estrenó diez plumas blancas de avestruz para su casco.

             Esta imagen secundaria va colocada detrás del Amarrado en el paso.